Con la experiencia y anécdotas del historiador Floreal Recabarren finalizó Ciclo de Coloquios de Educación

Profesor antofagastino compartió con estudiantes y académicos su vida como docente.

La Escuela de Educación de nuestra Universidad comenzó este año un Ciclo de Coloquios para los estudiantes de las carreras de pedagogías, con el objetivo de conocer experiencias de diversos profesionales y expertos que se desempeñan y destacan en el mundo pedagógico. En su séptima entrega, el invitado fue el reconocido historiador antofagastino Floreal Recabarren.

Su carrera como docente compartió el invitado con una veintena de estudiantes y futuros profesores, quienes disfrutaron de las decenas de relatos que marcaron su vida.
Javier Mercado, académico de la Escuela de Educación, comentó que “los coloquios fueron una instancia que se creó para que personas externas a la Universidad nos comentarán temas de diversos ámbitos, tanto pedagógico, como más personales. Con Floreal tiene que ver con que él conoce más de la ciudad y la región, y quisimos cerrar con un testimonio de larga trayectoria”.

La actividad, que se desarrolló en la Sala de Extensión Ángela Schweitzer, de la Casa Central, también permitió un momento de agradecimiento al invitado a través de un presente entregado por académicos y presentes. “Si algo queda de lo que les dije, sobre todo el amor a los niños, a la pedagogía, a la educación, a la firmeza del carácter y a la sonrisa que uno debe tener cuando un niño se equivoca, estoy feliz”, mencionó Recabarren.

HOMENAJE
Al finalizar la actividad, la Escuela de Educación preparó un video con variados saludos de profesionales que fueron alumnos del invitado, quienes enviaron un mensaje sobre el compromiso y dedicación que ha entregado Floreal Recabarren a sus estudiantes, dando no solo una formación académica, sino también humana.

“Fue hermoso; como profesor te encuentras todo el tiempo con exalumnos quienes te agradecen y te recuerdan cosas que has hecho y eso no lo tiene ninguna carrera, no hay pago más grande, lo demás lo pierde el tiempo y el viento se lo lleva”.

FUENTE: NOTICIAS UCN